El comienzo de 'curso' para Alejandra Rubio y Carlo Costanzia está siendo inolvidable. El 30 de agosto ampliaron su familia de tres con la llegada de su segunda hija. La pequeña, a quien han llamado Tessa, apenas tiene unos días de vida, pero habría sido toda una revolución para sus padres y hermano mayor. Un nuevo miembro hace que las dinámicas familiares se tengan que reajustar y la relación de los adultos, adaptarse.
Cada embarazo y cada experiencia dentro de la crianza, es un mundo. La propia hija de Terelu Campos lo confirmaba en sus redes sociales mostrando todo lo que había comprado para la llegada de su pequeña diciendo que, en aquella ocasión, le había dado fuerte el síndrome del nido y le había llevado reorganizar su hogar. Un ejemplo de cómo, aunque fueron padres en diciembre de 2024, la nueva llegada siempre supone un desafío diferente.
Volviendo a hace dos años, cuando recibieron la noticia del embarazo, lo más exigente para la pareja era el reto de convertirse en padres con pocos meses de relación a sus espaldas. En un momento donde todavía se está en la parte más relajada y sin responsabilidades, centrada en conocer a la otra persona, el nacimiento de Carlo Costanzia Rubio supuso enfrentarse a situaciones que llegan, convencionalmente, más adelante.
Por eso ahora, con el cambio de escenario, Alejandra y Carlo tendrán que aprender cómo gestionar la rutina con este nuevo miembro y atendiendo las necesidades de su hijo mayor, quien tiene una edad donde la atención sigue siendo vital. Para el hijo de Mar Flores, que haya varios niños en casa es una situación con la que está familiarizado. En una entrevista a la revista ¡Hola!, habló de su experiencia al respecto: "He vivido el nacimiento de siete hermanos pequeños, tres de mi padre y cuatro de mi madre. Entonces, sé lo que es la llegada de un niño desde bien pequeño".
Con Tessa ya no se trata de descubrir juntos qué significa ser padres, sino de aprender cómo atender las necesidades de dos pequeños de edades diferentes mientras acompañan a Carlo en su adaptación al papel como hermano mayor. Un reto que, aunque les resulte conocido, vuelve a poner a prueba su capacidad de organización, los tiempos y su propia relación, que tendrá que encontrar un equilibrio para dar espacio a cada uno de sus hijos.
¿Cómo se conocieron?
Como muchas de las relaciones contemporáneas, la suya fue una historia de amor que dio comienzo en las redes sociales. En febrero de 2024, Carlo empezó a escribir a la colaboradora televisiva y, poco a poco, la química entre ellos pasó al terreno offline. Aquellas conversaciones, vía mensaje privado, se convirtieron en una cita en persona y confirmaron la atracción que sentían.
Por lo general, es importante en esa etapa inicial, poder vivir la experiencia en la intimidad para conocerse sin presión externa. Pero los paparazzi les captaron en sus primeros encuentros y al poco, su historia de amor estaba en todos los medios. De hecho, incluso su primer beso apareció en portadas de revistas, una exposición mediática a la que ya estarían acostumbrados.
Pero la mayor sorpresa fue cuando el 19 de junio saltó la noticia del temprano embarazo, a los pocos meses de empezar a salir. Algo que solo consolidó su romance, puesto que ese verano aparecieron en diferentes destinos y, al volver a Madrid, empezaron a vivir juntos. Así, Carlo nació el 6 de diciembre y la colaboradora televisiva y el actor de Toy Boy se convirtieron en padres cuando cumplían unos diez meses de relación.
Si bien su 2025 ha estado centrado en la crianza -salpicado por alguna que otra polémica familiar-, no ocultaron su deseo de volver a tener otro hijo más adelante. Un deseo que no tardó en verse cumplido, este febrero cumplieron dos años de relación como padres y, al mes siguiente, anunciaron el segundo embarazo de Alejandra Rubio.



