Famosos

Así cambiará el matrimonio de Haakon VIII y Mette-Marit tras su llegada al trono

Así cambiará el matrimonio de Haakon VIII y Mette-Marit tras su llegada al trono

Son días intensos para Haakon de Noruega y Mette-Marit. Desde la despedida de Harald V a los preparativos para la coronación del nuevo rey, pasando por los problemas de salud de la reina consorte, las últimas semanas no les han dado un respiro. Si bien esta es una etapa especialmente cambiante por los protocolos que siguen a la sucesión, cabría de esperar que, en unas semanas, tengan una rutina más calmada. Aunque también es cierto que, como reyes, sus compromisos cambian y esto supone un reto diferente para el matrimonio.

Mientras que Haakon de Noruega ha crecido siendo educado y preparado para cuando llegara este momento de su vida, el tiempo que lleva Mette-Marit en la familia real también ha significado que ha podido ir adquiriendo esas nociones con los años y cumplir con su papel como princesa y, posteriormente, reina. Pero por mucho que haya querido poner de su parte para cumplir con las más altas expectativas, no siempre la población noruega miró con buenos ojos el romance entre ellos.

Su historia tiene puntos en común con la de la familia real española, puesto que comparten que surgiera el amor entre un príncipe y una plebeya. En el caso de Haakon VIII y Mette-Marit, se conocieron en 1999 a través de unos amigos en el Festival Quart, un conocido festival de rock de Noruega. Por aquel entonces Mette-Marit se encontraba divorciada y con un hijo, Marius Borg.

Aquellas circunstancias fueron algunos de los motivos por los que recibió un sinfín de críticas, como también el hecho de no descender de la realeza, su pasado sentimental o por convivir con el -en aquel entonces-, príncipe Haakon, sin casarse previamente. Aunque vivieron una relación con altibajos en los primeros meses de noviazgo, al final prevaleció el amor y anunciaron su compromiso en diciembre del 2000 y se casaron el 25 de agosto de 2001.

En su matrimonio ha habido momentos muy especiales, como el nacimiento de sus hijos, la heredera al trono Ingrid Alexandra y Sverre Magnus, pero también muy complicados. Reveses como el diagnóstico de la fibrosis pulmonar de Mette-Marit, que saliera a la luz su amistad con Jeffrey Epstein o la condena por agresión sexual de Marius Borg. A lo que ahora se suman las complicaciones que estaría enfrentando la reina de Noruega, derivadas del trasplante de pulmón al que se sometió en junio.

Reinventar su matrimonio como reyes

De hecho, fue una visita al hospital lo que llevó a que Mette-Marit fuera la ausencia más notada del juramento de Haakon como rey de Noruega ante el Parlamento. Una cita médica a la que se sumó su marido en cuanto pudo reunirse con ella. Pero que la nueva reina haya faltado por problemas de salud, al acto que oficialmente marca el comienzo del reinado de Hakoon VIII, puede ser un indicativo de cómo se plantean su etapa como monarcas.

Ya que no habrá más actos oficiales ni festejos, puesto que en Noruega no se celebran grandes coronaciones, esta ha sido una ocasión donde no ha podido acompañarle por fuerza mayor. Sin embargo, sabiendo lo presente que está (incluso en mayo llegó a asistir a los actos del Día Nacional de Noruega con una máquina de oxígeno) no cabe duda de que su primera aparición conjunta como rey y reina no se hará esperar. Por otro lado, en los últimos años, Haakon VIII ya estaba viviendo en primera persona algunas pinceladas de esa vida como monarca al cubrir a su padre cuando estaba enfermo o ausente, dando un paso al frente para repartirse las responsabilidades.

Así que si algo parece mantenerse aún con el cambio de papel, es que la salud de sus seres queridos va por delante y buscan la forma de que la representación tenga otro rostro, sin dejar de acompañar en los momentos difíciles. Lo que probablemente se repetirá en estos primeros meses, ya que Mette-Marit no será declarada estable hasta que pase un año del trasplante. Estamos ante un reinado que comienza en medio de escándalos y situaciones familiares que pueden añadir presión a la pareja. Un futuro cercano lleno de incertidumbres que pondrá a prueba su capacidad de estar conectados cuando sus obligaciones requieran toda su atención.

Por eso, en este momento de preocupaciones personales y familiares, tener clara su forma de apoyarse mutuamente, será clave en esta etapa. Su papel como reyes, esposos y hasta padres (con la princesa Ingrid ganando protagonismo institucional) va a actualizarse. ¿Cómo pueden cuidar su vínculo? Manteniendo espacios de comunicación para afrontar las crisis como un equipo y sin perder de vista que, más allá de la Corona, forman una pareja que necesita adaptarse a su ritmo.

Información compartida por Alberta Drama.

Artículos relacionados