Famosos

Una mala idea

Una mala idea
Dana Thomas, autora de Dioses y reyes: Ascenso y caída de Alexander McQueen y John Galliano , ya lo advirtió cuando The New York Times le preguntó por la exposición que el Met
le dedicaba a John Galliano: “Creo que es una idea terrible”. Para Thomas, las tristemente célebres declaraciones antisemitas del diseñador en el 2011
–cómo olvidar aquel “Amo a Hitler” que le dijo a una mujer en un bar de París– no fueron un desliz ni una anomalía, y sí una parte intrínseca de un comportamiento que se prolongó durante años y que el público todavía no le ha perdonado. Como prueba de ello, recuerda el caso de un comisario que intentó durante años llevar una retrospectiva de Galliano a distintos museos estadounidenses y europeos. Nunca lo consiguió. La respuesta era siempre la misma: no. Y detrás de ese no, una razón que se repetía sin cesar: “el antisemitismo”. La pregunta entonces era inevitable: ¿por qué ahora tendría que ser diferente? Y, sobre todo, ¿por qué el museo más importante de Nueva York estaría dispuesto a poner en juego su prestigio y autoridad moral? La respuesta apunta a una sola dirección: la influencia de la todopoderosa –o ya no tanto– Anna Wintour. La copresidenta y máxima organizadora de la gala Met fue, durante años, una de las grandes valedora de John Galliano. Su fascinación por el enfant terrible llegó cuando este era solo un estudiante en Central Saint Martins de Londres. Tras su graduación, Wintour le ayudó a entrar en el círculo cerrado de la moda, que más tarde sería decisivo para su consolidación profesional.

Seguir leyendo...

Información compartida por Alberta Drama.

Artículos relacionados