Si hubo una artista capaz de simbolizar el pop europeo más desenfadado de finales de los años ochenta, esa fue Sabrina Salerno. La italiana se convirtió en un fenómeno internacional gracias a una mezcla de canciones pegadizas, una imagen rompedora para la época y una enorme presencia televisiva. Aunque muchos la recuerdan por un único éxito, lo cierto es que su carrera ha sido mucho más larga y variada, y hoy sigue manteniendo una intensa actividad artística.
Nacida en Génova en 1968, comenzó a abrirse paso tras ganar un concurso de belleza cuando apenas era una adolescente. Poco después fue descubierta por el productor Claudio Cecchetto, uno de los grandes nombres del pop italiano de los años ochenta, que impulsó su carrera musical.
Su gran explosión llegó en 1987 con Boys (Summertime Love), un tema que se convirtió en un éxito en buena parte de Europa y cuyo videoclip terminó siendo casi tan famoso como la canción. Su popularidad se disparó aún más gracias a sus actuaciones televisivas, y en España quedó grabada en la memoria colectiva una interpretación de Boys en la que el escote de su top cedió durante unos segundos, dejando al descubierto uno de sus pechos en directo.
Además de la música, también trabajó como actriz en cine y series italianas. Durante aquellos años llegó incluso a protagonizar una mediática —y en buena medida alimentada por la prensa— rivalidad con la británica Samantha Fox, con la que compartía el estatus de símbolo sexual de la década. Con el tiempo ambas acabarían actuando juntas en diferentes eventos nostálgicos.
Con la llegada de los años noventa y el cambio de tendencias musicales, el fenómeno eurodance perdió fuerza y Sabrina dejó de ocupar las listas de éxitos internacionales. Sin embargo, lejos de desaparecer, siguió publicando discos, actuando en televisión y desarrollando una sólida carrera en Italia.
Diversificó sus intereses como empresaria y mantuvo una presencia constante en los escenarios gracias a festivales dedicados a la música de los ochenta, donde continúa siendo una de las artistas más reclamadas. En 2020 volvió a ganar popularidad al participar en la versión italiana de Ballando con le Stelle, donde mostró una faceta mucho más cercana y alejada del personaje de sex symbol con el que había sido identificada durante décadas.
En los últimos dos años, sin embargo, su actualidad ha estado marcada por un asunto mucho más personal. En 2024 anunció que padecía un cáncer de mama detectado de forma precoz gracias a una revisión médica. Tras someterse a una operación y al tratamiento correspondiente, ha utilizado su experiencia para insistir públicamente en la importancia de la prevención y de las revisiones periódicas.
En varias entrevistas concedidas en 2026 ha explicado que la enfermedad cambió su forma de entender la vida y ha reconocido que aún convive con el temor a una recaída, aunque asegura encontrarse bien y seguir los controles médicos establecidos.
A esa nueva etapa se ha sumado otro episodio muy emotivo: el reencuentro con una hermana cuya existencia conocía desde hacía años, pero con la que nunca había tenido contacto hasta que ella la localizó a través de las redes sociales. Un acontecimiento que la propia Sabrina ha definido como una de las mayores alegrías de su vida.
Casi cuarenta años después de Boys, Sabrina sigue subiéndose a los escenarios, pero también se muestra como una mujer que habla sin tapujos de la salud, la familia y el paso del tiempo, muy lejos del personaje que la hizo famosa en los años ochenta.


