Miguel Ángel Revilla no se retracta. El expresidente de Cantabria ha vuelto a pronunciarse sobre su enfrentamiento con Juan Carlos I, quien le reclamó 50.000 euros por un supuesto atentado contra su honor, injurias y calumnias a raíz de varias declaraciones realizadas por el político en televisión.
Revilla ha aboradado este asunto en una entrevista con El verano se mueve, donde ha dejado claro que no piensa desdecirse pese a las posibles repercusiones que pudieran derivarse del procedimiento: "Por decir la verdad estoy dispuesto a pagar 50.000 euros e incluso ir a la cárcel".
La disputa llevó a Revilla hasta un acto de conciliación celebrado en Santander en mayo de 2025, aunque Juan Carlos I no se presentó. Desde esa fecha, el cántabro ha asegurado que todo permanece prácticamente igual. "Yo pensaba que al día siguiente me iba a meter la querella y desde ahí no da señales de vida", ha comentado a Quique Quintana.
El el exdirigente autonómico tampoco parece inquieto ante la posibilidad de que el contencioso llegue finalmente a los tribunales: "Yo iría con testigos muy importantes. Yo no he dicho nada que no haya dicho todo Dios. No he dicho nada nuevo. ¿Que tiene dinero fuera? ¿Que no paga aquí?".
A la hora de imaginarse frente a un juez, Revilla ha sacado su munición dialéctica y ha contrapuesto sin ningún miramiento al antiguo jefe del Estado con su condición de individuo ajeno a la Corona. "¿Se van a poner del lado de ese señor de Abu Dabi o de parte de Revilla? Es la primera vez que un rey demanda a un ciudadano de a pie", ha apostillado.
La aparente proximidad que ambos exhibieron en otros tiempos no ha escapado a las puntualizaciones de Revilla. Ha distinguido entre la buena interlocución que propiciaban sus cargos y una amistad propiamente dicha, término que ha considerado excesivo. "Tuvimos una buena relación, yo como presidente de Cantabria y él como rey. Algunas veces nos veíamos y él me pedía consejo, pero ¿amigo? Los reyes no tienen amigos, están muy arriba, hombre", ha zanjado.
Preguntado por la vida sentimental de Juan Carlos I y, en concreto, por una supuesta "nueva amiga especial", Revilla ha respondido con una mordacidad nada disimulada: "¿A mí qué me importa que tenga amigas? Si está de la caderas que ni se puede poner ni de pie, está para hacer malabares".
Por último, ha apuntado que con el resto de la Familia Real todo está "bien" y, como muesta, ha revelado que la próxima semana acudirá a un acto al que le ha invitado Felipe VI, hijo del emérito.


