Durante años, Paris Hilton ha luchado para cerrar el internado en el que sufrió abusos de adolescente. Según la celebrity, el centro era cómplice de los ataques y no hicieron en ningún momento nada para poder evitarlo. Por ello, se unió a la lucha judicial para cerrar el lugar. Algo que, finalmente, ha conseguido gracias a las autoridades de Utah, en EEUU.
De acuerdo al informe, el internado Provo Canyon School perdió su licencia debido a "múltiples incumplimientos en materia de salud y seguridad". Aunque lo más llamativo es que estos problemas se venían arrastrando desde finales de los años 90, cuando ella misma era estudiante. Por ello, al conocer que finalmente el centro cerraría, compartió en Instagram un comunicado celebrando la noticia.
"Por fin ha llegado la noticia por la que he luchado y rezado", comenzó a explicar en su publicación con gran alegría, "tras años en los que las supervivientes han alzado la voz con valentía y se han negado a que las silenciaran, por fin se sacará a los niños de allí. Esto algo con lo que llevo soñando durante mucho tiempo".
"No hay palabras para describir lo que se siente al convertirme en la persona que mi yo más joven necesitaba tan desesperadamente. Si pudiera volver atrás y decirle a esa niña que algún día ayudaría a proteger a otros niños de pasar por lo mismo que ella, no se lo creería", aseguró.
Porque, como así lamentó, si bien no se puede "borrar le trauma", al menos se podría ayudar a las "generaciones futuras". "A todas las supervivientes que han compartido su historia, a todos los defensores que nos han apoyado y a todos los que nos han creído: este momento nos pertenece a todas. Estoy infinitamente agradecida a cada una de las personas que han contribuido a que esto sea posible", finalizó en su comunicado.
El trabajo de Hilton fue fundamental en la lucha. No solo dio su testimonio en 2020, sino que además compareció frente al Congreso e impulsó nuevas reformas para fortalecer la supervisión de los centros. De hecho, su papel ayudó a la aprobación de leyes para proteger a los menores, no solo de su estado, sino de todo el país.
Así, tanto este centro como los que forman el grupo de "troubled teen industry", (que se traduciría como la fábrica de los adolescentes traumados) estarán bajo la mirada de las autoridades. Pues, más allá de Provo, en todo EEUU existen diferentes centros privados e internados que llevan años señalados por las víctimas por incumplir los derechos humanos.



