El cantante Neil Young ha presentado una demanda contra la coalición de acción política que respalda la campaña de Donald Trump, Trump 47 Coalition, debido al uso de la canción Rockin' in the Free World durante un reciente mitin político y le pide una compensación de 10 millones de dólares.
La Trump 47 Coalition es un conjunto de plataformas oficiales, comités de recaudación de fondos y organizaciones de movilización creados por el entorno de Trump para su campaña electoral.
Esta es la segunda vez en los últimos años que Young emprende acciones legales contra Trump por el uso de este tema.
En la demanda presentada el lunes ante un tribunal federal, el equipo de Young describe la canción como "un himno contundente que contrapone las promesas vacías de la retórica política estadounidense con las duras realidades que afrontan las personas pobres, sin hogar y olvidadas", informa The Hollywood Reporter.
"La letra ofrece retratos a pie de calle —una madre que abandona a su bebé, adictos sumidos en la desesperación, basura acumulándose a la sombra de la prosperidad—, mientras que el estribillo, al repetirse, encierra una ironía feroz: celebra una libertad que, claramente, no es compartida por todos", señala la demanda.
"En resumen, la canción representa todo lo opuesto a lo que defiende Donald J. Trump", agrega la denuncia.
Young acusa a Trump de infracción de los derechos de autor, al no contar con una licencia para utilizar el tema, y reclama 10 millones de dólares por daños y perjuicios.
No es la primera vez que Young emprende acciones legales por el uso de Rockin' in the Free World por parte del expresidente; en 2020, Young ya tomó medidas similares contra otra organización vinculada a Trump: Donald J. Trump for President.
El cantante hizo referencia a aquella demanda anterior en el nuevo escrito judicial, señalando que el equipo de Trump no presentó ninguna defensa y llegó a un acuerdo de inmediato, poco después de ser notificado, prometiendo que nunca volvería a utilizar Rockin' in the Free World sin una licencia y el permiso del artista.
Young es uno de los críticos más acérrimos de la administración Trump dentro de la industria del entretenimiento, explica The Hollywood Reporter.
El año pasado, el cantante, que posee la doble nacionalidad estadounidense y canadiense, expresó su preocupación por que Trump le impidiera regresar al país mientras se encontraba de gira por Europa.



