Este domingo ha sido uno de los días más trágicos para Blanca Romero. La actriz ha tenido que despedir a su padre, Rafael Romero, a los 81 años después de atravesar varios meses de delicada salud durante los que ambos han permanecido muy unidos. Un triste fallecimiento que se ha producido en Gijón (Asturias), tierra natal de la modelo, rodeado de toda su familia y seres queridos.
“Te vamos a echar tanto de menos. Vuela alto torero”, ha empezado a escribir Blanca en una carta abierta que ha querido publicar en sus redes sociales. Un sentido homenaje con el que ha querido plasmar la vida de su progenitor a través de imágenes y con el que ha mostrado lo unido que estaba a sus nietos, Lucía y Martín.
La actriz ha compartido doce fotografías en las que aparece su padre en distintas situaciones. Desde su retrato de juventud, su paso por el hospital o momentos junto a sus nietos, hasta entrañables escenas familiares que reflejan el paso del tiempo. “Luci y Martín no solo pierden al mejor abuelo del mundo, también pierden a un padre. Gracias por todo, papá, sin tu ayuda habría sido imposible. Te quiero mucho. Hasta siempre”, ha continuado con este mensaje con el que ha querido agradecerle su apoyo incondicional en todo momento.
Pese a que esta noticia ha supuesto un duro varapalo para la familia, los problemas de salud de Rafael Romero venían de lejos. Fue en octubre del año pasado cuando el padre de la modelo tuvo que ser ingresado en el hospital por complicaciones de su enfermedad. En ese momento, Blanca decidió regresar a Asturias para estar a su lado y no separarse de él hasta que experimentara una leve mejoría.
Sobre esto quiso hablar ella misma poco después ante los medios de comunicación en un acto en Madrid. Allí aseguró que su progenitor estaba “muy triste” al encontrarse alejado de parte de su familia mientras estaba ingresado. Pero bastó su llegada para que la situación cambiara a mejor: “Es tan importante el estado anímico para una enfermedad... Más importante de lo que creemos”, señaló.
Lucía Rivera se encuentra “desencajada” ante la muerte de su abuelo
Esta pérdida supone un duro golpe para todo su entorno, que en las próximas horas se reunirá en el Tanatorio de Gijón-Cabueñes, donde se ha instalado la capilla ardiente. Siguiendo con la discreción e intimidad que siempre ha caracterizado a la familia, tanto el velatorio como el último adiós al empresario se llevarán a cabo en la más estricta privacidad, rodeados tan solo de sus allegados más cercanos.
Entre ellos se encuentran sus tres hijos, Blanca, Tatiana y Alejandro, así como sus tres nietos, Martín, Álvaro y Lucía Rivera. Y ha sido precisamente esta última la que ha compartido un mensaje en su cuenta de Instagram asegurando que su abuelo era “una grandísima persona” y explicando que ha preferido estar desconectada, “lejos y asimilándolo” de la mejor manera posible. Y es que la modelo no ha dudado en reconocer que está “desencajada” ante la pérdida del que para ella era su gran figura paterna.
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