Dinamarca ha recibido la visita oficial del presidente de Vietnam y de su mujer, motivo por el que la casa real definió una agenda que incluyó una cena de gala en el palacio de Christiansborg, sede de la corona.
La novedad es que a este acto simbólico, donde los anfitriones lucen sus mejores galas, joyas y condecoraciones, asistió por primera vez el heredero, Christian, de 21 años, aunque para ser su primer banquete oficial de gala no puede decirse que le saliera todo redondo.
Christian, con el uniforme de gala de la Guardia Real, dio un paso en su preparación institucional para suceder un día a su padre, Federico de Dinamarca, y se sumó al recibimiento que este y su mujer, Mary, ofrecieron al mandatario vietnamita.
Muchos ojos estaban puestos en el heredero, que tiene una notable altura, y su nuevo papel, quien protagonizó dos episodios que rápidamente se viralizaron. El primero tuvo lugar durante el besamanos.
Según la prensa danesa, algunos invitados no sabían quién era el príncipe heredero y si procedía estrecharle la mano o no, una confusión que podría haber sido originada por el propio uniforme que llevaba, similar al de la Guardia Real que estaba convocada en el Gran Salón de Christiansborg, según Hola.
Christian de Dinamarca, a quien le corresponde como príncipe heredero, se sentó en un lugar destacado, entre Mette Frederiksen, la primera ministra de Dinamarca, y la primera dama de Vietnam. Allí fue donde en el momento de intentar quitarse un guante, la prenda se resistió y las cámaras vieron cómo el príncipe 'luchaba' por liberar su mano y poder brindar en honor a los ilustres invitados.
La princesa Leonor, que cumplirá 21 años el próximo día 31, todavía no ha participado en España de ningún acto de estas características. Su presencia oficial se ha reducido a la entrega de los Princesa de Asturias, que tendrá lugar en dos días, y de los premios Princesa de Girona.



