Anna Ferrer ha regresado a España después de disfrutar de una idílica luna de miel junto a su marido, Mario Cristóbal, tras haberse dado el "sí, quiero" el pasado 19 de septiembre. Sin embargo, la vuelta a la rutina no ha comenzado como esperaba.
La hija de Paz Padilla ha pasado de los paisajes paradisíacos de África a terminar en una comisaría, un inesperado percance que ella misma ha contado a través de sus redes sociales.
La influencer explicó en sus historias de Instagram que su primer día ya establecida en Madrid empezó con normalidad, incluso preparando el tupper para acudir a la oficina. Sin embargo, todo dio un giro de 180 grados nada más salir de su casa.
"Ha sido salir por la puerta de mi edificio y... de ahí para abajo", apuntó en la story compartida. "Solo os digo que he acabado en comisaría... ¡ya os contaré!", añadió al respecto dirigiéndose a sus seguidores.
"Pero bueno, nada grave y nada que no tenga solución. No os preocupéis", fueron las palabras con las que cerró el mensaje para tranquilizar. En historias posteriores, la creadora de contenido continuó mostrando el resto de su jornada, pero, de momento, no ha desvelado cuál fue el motivo por el que acabó en la delegación policial.



