“¿Truco o trato?”, repitieron los niños que acudieron a la tradicional entrega de caramelos en la Casa Blanca este pasado jueves. El presidente y la primera dama de Estados Unidos, Donald y Melania Trump, celebraron Halloween como es ya habitual con una decoración a la altura de la celebración y entregando estos dulces a menores de todas las edades.
Para vestir de gala la residencia ejecutiva, una de las entradas orientadas al Jardín Sur lució una llamativa composición de enredaderas y calabazas en tonos naranjas, verdes y blancos. Un marco festivo por el que pasaron hijos de miembros de las Fuerzas Armadas, funcionarios y familias de toda la nación luciendo sus mejores disfraces.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entrega dulces a una persona junto a la primera dama, Melania Trump, durante el tradicional festejo anual de Halloween en la Casa BlancaSamuel Corum / EFEEn cuanto Donald Trump terminó el mitin de campaña en el que se encontraba, volvió rápidamente a la Casa Blanca para encabezar esta celebración previa a la noche de las brujas. Sin querer apostar por ningún disfraz ni guiño festivo para la ocasión, el presidente de Estados Unidos acudió fiel a su imagen habitual, con su clásico traje azul y una corbata a juego.
Por su parte, Melania Trump también prefirió apostar por la sobriedad, luciendo un elegante abrigo de ante marrón de la firma Noor Hammour combinado con zapatos de tacón de Manolo Blahnik. Con esta elección, la primera dama volvió a ser fiel a su estilo de prendas largas y estructuradas, alejándose de las tradicionales gabardinas que suele lucir en este tipo de actos otoñales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entrega dulces a una persona junto a la primera dama, Melania Trump, durante el tradicional festejo anual de Halloween en la Casa BlancaAaron Schwartz / BloombergEntre los asistentes al acto se encontraban también cargos destacados de la Administración, como el secretario de Guerra, Pete Hegseth; el subjefe de Gabinete, Stephen Miller; o el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. Un evento que reunió a unas 6.000 personas y en el que los verdaderos protagonistas fueron los niños.
Todos los menores acudieron ataviados con sus mejores disfraces con la ilusión de conseguir algún dulce o chocolatina de manos del matrimonio presidencial. Entre los atuendos más llamativos que desfilaron por los jardines se pudieron ver desde caracterizaciones de pepinillos gigantes, plátanos y dinosaurios, hasta elaboradas vestimentas de época, pequeños generales del ejército y célebres figuras de la historia.
Donald Trump en su evento de HalloweenPOOL / EFEEntre la multitud de atuendos, destacaron de forma especial los disfraces de personajes clave de la historia del país, como George Washington y Abraham Lincoln. De hecho, la jornada dejó una de las imágenes más curiosas del evento cuando el propio Donald Trump no dudó en detenerse ante uno de los pequeños caracterizados para firmar lo que parecía ser una copia de la Declaración de Independencia.
La velada estuvo amenizada en todo momento por el grupo Strolling Strings de la Fuerza Aérea, que puso banda sonora al evento con temas tradicionales de Halloween y varios clásicos que incluso animaron al presidente a dar unos breves pasos de baile. Entre las grandes atracciones de la cita destacó una imponente calabaza gigante cedida por el Departamento de Agricultura, pero el broche de oro de la jornada lo puso el sobrevuelo del Air Force One, que desató los aplausos de los presentes al pasar a muy baja altura sobre la azotea de la Casa Blanca.
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