Karina despidió el 2025 sometiéndose a una operación de corazón. Como así explicó, a finales de noviembre le detectaron un problema cardiovascular y rápidamente tuvo que ser intervenida. Sin embargo, aquello quedó en un gran susto y actualmente se encuentra bien. Por ello, con el paso del tiempo, ahora recuerda su paso por quirófano con cierto sentido del humor.
En su última intervención pública, los periodistas de Europa Press no dudaron en preguntarle por su salud. Un momento que ella aprovechó para desvelar por primera vez una de sus anécdotas más divertidas debido a los efectos de la anestesia.
"Yo me vi así, anestesiada, pero no del todo. Yo oía a los médicos, a las enfermeras", recordó. Y así, bajo los efectos del fármaco, no dudó en ponerse a cantar. Aunque, en lugar de uno de sus temas, se decantó por uno muy especial. "Como fue el 27 de noviembre y ya había mucho ambiente navideño, muchas luces y muchas cosas, pues se me ocurrió cantar 'El burrito sabanero... de camino de Belén'", confesó.
Entre risas aseguró que aunque ella lo oía todo, no sentía nada, por lo que no le preocupó. Y, mientras ella reía, el resto de sus seres queridos le mostró todo su cariño. Porque junto a ella no solo estaba su familia, sino también su exmarido, Carlos Manuel Díaz, padre de una de sus hijas. "Aunque sea mi ex, hay algo que nos une desde el alma y yo creo que eso lo tendremos hasta el final de nuestros días", destacó.
"A mí, cuando estaba mal, cuando estaba más delicada, me iba a la farmacia, me llevaba a la modista... Es un amor", recalcó. Pero no solo quiso darle las gracias a él, sino que también a todo aquel que estuvo con ella. Porque, como recalcó, no se sintió sola en ningún momento.
Prueba de ello fue su hija, Rocío. Porque a pesar de que su padre no estuviera con ella, la cantante solo necesitaba de su presencia. "La relación con Rocío es lo que realmente quiero. Y con mi nieto, ideal. Son dos seres maravillosos. Mis dos hijas y mis cuatro nietos son mis amores


