Joe Manganiello publica el próximo 13 de octubre sus memorias, Bloodlines, y en ellas habla del motivo de peso que supuso el fin de su matrimonio con Sofía Vergara, con quien estuvo casado durante siete años.
En 2015, poco tiempo después de darse el "sí, quiero" con la estrella de Modern Family, el intérprete fue diagnosticado de una violenta enfermedad autoinmune no diagnosticada que le supuso la extirpación de parte de los intestinos, además de dolores, sangrados y un gran deterioro físico.
"Cada vez me ponía más enfermo", confiesa a la revista People, para la que ha concedido una entrevista por la publicación de su obra biográfica. Su problema de salud se manifestó a raíz de un dolor abdominal insoportable que le impedía caminar. A él se le sumaron fiebres, dolores de cabeza, erupciones con ampollas, fatiga y sangrados rectales, todo ello causado por la ulceración de su tracto digestivo.
Durante estos siete años —los que duró su matrimonio con Sofía Vergara—, Manganiello perdió 27 kilos, se sometió a múltiples colonoscopias y a una cirugía de urgencia un año después de conocer su diagnóstico, en la que le extrajeron un tramo de los intestinos, lo que le obligó a usar una bolsa de ostomía.
Mientras él iba de hospital en hospital buscando respuestas médicas, su matrimonio se vio afectado por su problema de salud. "Se volvió completamente vacío de emotividad", asegura. En el libro, afirma que Vergara se negaba a abrazarlo incluso cuando él se lo suplicaba y que lo ridiculizaba por su chihuahua Bubbles, de 2,2 kg, una cachorrita enferma que había adoptado en 2019 tras replantearse el suicidio. "Tuve que deshacerme de mi arma porque no dejaba de pensar en ella, y entonces llegó la perra. Pasé de ser el paciente a ser el cuidador", apunta.
Además, el sueño de ambos era tener un bebé juntos, pero este se desvaneció. Según Vergara, fue porque Manganiello era más joven y ella no quería ser "una madre mayor". Sin embargo, el actor ha desmentido esta versión y confirma que abandonó la idea debido a su enfermedad y a los varios intentos fallidos de fecundación in vitro que los llevaron a considerar la donación de óvulos, pero él no quería morir y dejar a la que fuera su esposa con un hijo "que no fuera biológicamente suyo". "Se dijeron y se publicaron cosas sobre mí que eran falsas [...] Durante siete años pensé que iba a morir la semana siguiente", reconoce.
Después del calvario sufrido y su divorcio, conoció a Caitlin O'Connor, su actual prometida. "Llegó a mi vida en un momento en que me resultó obvio que ella era la persona indicada para mí [...] El mundo se ha abierto de nuevo ante mí", alega acerca de su relación.




