Este martes, Marc Giró puso el broche de oro a la primera temporada de Cara al Show, su programa de entrevistas en laSexta, con la visita de Joan Pradells, quien, tras haberse metido en el papel de Hulk disfrazándose durante la promoción del formato, cerró el círculo sentándose al final de temporada como uno de los invitados que deparaba la noche, junto al presentador Roberto Leal y el actor Quim Gutiérrez.
Pradells, uno de los referentes del culturismo en España, se sinceró como nunca y compartió todo tipo de detalles de su vida cotidiana, desde el tipo de alimentación y hábitos que sigue para alcanzar su musculatura hasta su imposibilidad de atarse los zapatos solo, pasando por otros asuntos más privados. "¿Puedes follar con tanto volumen?", le llegó a preguntar Giró durante la distendida charla que mantuvieron en plató.
"Llego a todo sin problema, no hay posición que se me escape", remataba el culturista, en tono de humor, desmarcándose de tener dificultades a la hora de mantener relaciones íntimas. No obstante, Pradells tampoco pasó por alto otro tipo de situaciones en las que su condición físico habría jugado un rol determinante e, incluso, le habría supuesto una limitación.
En concreto, Giró puso sobre la mesa los "problemas médicos" con los que debe lidiar, entre los que incluyó la anécdota que protagonizó en un hospital cuando el culturista descubrió que "no cabía" en la máquina de resonancia magnética donde debía someterse a unas pruebas de la cabeza. Según explicó, la enfermera que le atendió se mostraba reticente ante la posibilidad de que entrara en el tubo de la resonancia.
"Los hombros chocaban", reconocía Pradells, que actualmente se está preparando para el certamen internacional de culturismo de Mister Olympia. "Yo le dije: inténtalo", continuaba él, poco antes de revelar la insólita solución que le propuso la enfermera en cuestión para meterse en una máquina adaptada a sus necesidades anatómicas y de capacidad. "Me dijo que fuera al zoo".
A raíz de este percance, que se enmarca dentro de casos clínicos concretos donde se precisa de máquinas especializadas, el también influencer confiesa que decidió echarse atrás. "Al final, no me la hice", dijo. "Lo dejé pasar y, como eran seis meses de plazo de epilepsia, ya se me pasó y dije 'mira, estoy perfecto'".




