Este sábado, el estadio de La Cartuja de Sevilla se convirtió en el epicentro del mundo influencer con la celebración de La velada del año 6, el evento de boxeo de Ibai Llanos que, por sexto año consecutivo, volvió a registrar cifras estratosféricas de audiencia en redes sociales, con millones de personas siguiendo su retransmisión en vivo desde sus dispositivos.
No obstante, esta cita única, que, según el comunicado de la organización, llegó a alcanzar los 16 millones de espectadores y un pico de 34 millones de dispositivos únicos entre sus retransmisiones simultáneas en Twitch, Tiktok y YouTube, aún presentaría margen de mejora para corregir algunos de los "errores" y polémicas que han marcado los últimos días.
Así, al menos, lo ha reconocido el propio Ibai en su primer directo en Twitch tras La Velada, en el que, entre otros asuntos más peliagudos como el casco "especial" de RoRo, ha compartido sus impresiones acerca de todo lo vivido en el estadio, deteniéndose en algunas anécdotas inéditas y aspectos a modificar de cara a próximas entregas del evento, como es el caso de la gestión del tiempo frente a imprevistos.
Y es que, según él mismo explicó, durante las ocho horas y media que duró su emisión, hubo una franja en la que la escaleta se vio paralizada prácticamente, en la que tampoco hubo ni combates ni actuaciones musicales. "El problema fue nuestro. Tuvimos un error técnico que nos retrasó el evento una hora", admitió él. "Nunca nos había pasado. Es de las cosas que más triste me puso".
En este contexto, el creador de contenido expuso el carácter "exigente" de una producción audiovisual en directo de tal magnitud, en la que entran en juego todo tipo de elementos escénicos que pueden comprometer el ritmo o el desarrollo del evento. "Estoy sufriendo todo el rato con la escaleta y las acciones comerciales porque hay tantas cosas que pueden salir mal", explicaba él.
Con el objetivo de dotar al evento de un mayor dinamismo, el streamer adelantó que estudia introducir novedades en la presencia habitual de patrocinadores y marcas de cara a futuras ediciones. Y es que, en su opinión, el elevado número de activaciones comerciales incorporadas a la puesta en escena terminó por restar ritmo y naturalidad al espectáculo.
"Creo que podemos ser más sencillos y más directos", señaló el de Bilbao, consciente de que, presumiblemente, deberá "pelear más" para alcanzar cotas similares de financiación de las marcas pese a "darles menos minutos" en pantalla para que organizar una cita como La Velada le resulte viable económicamente.
"Yo a las marcas les estoy muy agradecido, me pagan la fiesta", admitía él durante su transmisión en vivo, en referencia a los 10 millones de euros estimados de inversión, entre cachés de luchadores, artistas invitados y todos los gastos de producción. "Me pagan un pastizal, pero porque me gasto un puto pastizal. Aunque yo también gano dinero, quiero dejarlo claro. Al principio no, pero ahora sí", agregó.


