El príncipe Harry se siente afligido por su complicada relación con su hermano, Guillermo, y su padre, el rey Carlos III y tiene ganas de reconciliarse con ellos, aunque "hay gente a la que no le interesa".
Hace casi dos meses que el príncipe, Meghan Markle y sus dos hijos, Archie y Lilibeth, regresaron a vivir a Reino Unido tras seis años en California. Aun así, siguen sin formar parte de la familia real y están viviendo ciertos problemas de privacidad y seguridad que han hecho que tengan que cambiar a los pequeños de colegio.
Mientras tanto, parece que su distanciamiento con su familia continúa, algo sobre lo que se sinceró en GQ, donde aseguró que le aflige este conflicto con su hermano y con su padre.
"Hay gente a la que no le interesa que las cosas se arreglen, pero yo quiero sinceramente que todo salga bien", defendió. "Con todo lo que está pasando en el mundo, lo más importante es reconciliarse. Esa es la clave".
El duque de Sussex, además, sostuvo que este distanciamiento hace que "muchísima gente se sienta profundamente identificada" porque todo el mundo conoce "desacuerdos entre hermanos o entre padres e hijos".
Sobre el duelo por estos problemas, el hijo menor de Lady Di dijo que "las cicatrices se quedan para siempre, pero lo que sí cambia es tu actitud y cómo percibes lo que ocurrió".
"Dejar atrás el pasado es algo que animaría a todo el mundo a hacer, aunque sé que si hay heridas que siguen afectando a tu día a día, cuesta mucho más soltarlas", admitió. "Aun así, para mí ya hay demasiado drama en el mundo y en la vida de cada uno como para seguir arrastrando conflictos familiares".
Sobre su regreso a Reino Unido después de seis años, el príncipe Harry afirmó que "su actitud ha cambiado" y que "lo que ocurrió entonces ya es pasado".
"Lo que ha sucedido en los últimos seis años ha sido una continuación de aquello. Se han librado algunas batallas, y era necesario que así fuera. Pero espero que todos podamos pasar página" añadió. "Y con todo lo demás que está sucediendo en el mundo, hay aspectos del pasado que estoy seguro de que todos nosotros —yo, mi familia, parte de la prensa británica— querríamos dejar atrás y trabajar por el bien común".



