Carlo Agnostelli, hijo de Mathilde Favier, la directora de Dior fallecida junto a su marido en un accidente de coche este lunes 17 en Francia, ha publicado un doloroso testimonio en las redes sociales para despedir a su madre.
Carlo y su hermana, Heloïse, nacieron cuando Mathilde estuvo casada con Rober Agostinelli, el millonario financiero, filántropo y coleccionista de vinos, presidente y cofundador de Rhone Group, cuya fortuna supera los mil millones de euros. Mathilde falleció en el mismo siniestro junto a su tercer marido, el productor de cine Nicolas Altmayer.
El joven ha hecho una demostración de su dolor, al recordar a la ejecutiva, una persona muy conocida e influyente en los círculos culturales y sociales de Francia, buena madre, hermana y tía, además, según su hijo.
"Mamá, me duele el corazón y mi cerebro está nublado. Nada de esto tiene sentido, y me cuesta entender cómo algo de esto lo hará. Fuiste la encarnación de la vida, la definición de alegría, y mucho más de lo que las palabras podrían hacer justicia. Amaste y fuiste amada más profundamente de lo que creo que cualquiera de nosotros será capaz de entender".
"La vida funciona de maneras tan impredecibles y misteriosas, pero como siempre me enseñaste, confía en el plan de la vida, confía el destino, y deja que el resto se ocupe de sí mismo. Todo lo que puedo decir por ahora es gracias. Gracias por ser un increíble ejemplo a seguir. Gracias por inculcarme los valores que permanecerán en la esencia de quien soy para siempre. Gracias por ser la definición de lo que una madre debe ser y mucho más. Fuiste nuestra superheroína, y siempre lo serás", añade.
Y finaliza: "Soy fuerte porque me enseñaste a serlo. Heloïse está conmigo, y siempre lo estará. Tu amada familia, tus hermanas, tu madre, tus sobrinos y sobrinas, y todos los amigos que te amaron tanto están juntos, abrazándonos unidos, y siempre lo estaremos. Pasaste tu vida rodeándonos de amor, y ese amor nos mantendrá juntos ahora. No tienes que preocuparte por nosotros, mamá. Cuidaremos el uno del otro, como siempre nos cuidaste a todos. Me aseguraré de ello. Llevaré cada lección que me enseñaste por el resto de mi vida, y haré que el trabajo de mi vida sea vivir de una manera que te haga sentir orgullosa. Haré que todo lo que me diste, todo lo que me enseñaste, y cada sacrificio que hiciste cuente. Esa es mi promesa para ti y para el mundo. Duerme bien, Mamounette. Te amaré por siempre, hasta que nos volvamos a reunir".



