Casi siete décadas de carrera profesional a sus espaldas han hecho que Bob Dylan haya amasado un patrimonio importante a lo largo de su vida. No es de extrañar que el legendario músico y Premio Nobel haya poseído a lo largo de su vida una cartera inmobiliario, compuesta por residencias que, más allá de su valor arquitectónico, multiplican su cotización en el mercado por el simple hecho de haber albergado al artista.
Pese a que ahora cuenta con una vivienda reconocida en la que reside, en el pasado estuvo viviendo en su mítica casa adosada en Harlem. Un lugar tranquilo en el que vivió desde 1986 hasta el 2000, época en la que compuso algunos de sus temas más exitosos, y que ahora se ha vendido por 2,8 millones de dólares.
Bob Dylan de jovenSonyDesde sus inicios, el artista convirtió sus casas en su espacio de inspiración, y lo mismo pasó con esta propiedad. El inmueble cuenta con cerca de 420 metros cuadrados repartidos en cuatro plantas, que albergan cinco dormitorios y dos baños. Se trata de una joya arquitectónica que cuenta con elementos de diseño del siglo pasado, así como detalles más modernos fruto de posteriores reformas.
La vivienda está ubicada en el distrito histórico de Strivers' Row, en la zona de Central Harlem. Construida originalmente en 1891 por el estudio de arquitectura McKim, Mead & White, la casa mantiene sus características de la época, destacando sus acabados en madera de roble, suelos con incrustaciones, seis chimeneas con sus repisas originales, puertas correderas y molduras de corona que conviven con una cocina y unos baños reformados.
Bob Dylan fue su propietario durante catorce años hasta que decidió venderla en el año 2000 por 560.000 dólares, una quinta parte del valor actual. Con el tiempo, la revalorización de la vivienda debido al paso del cantante, a la evolución del mercado inmobiliario en el distrito de Harlem y las constantes reformas llegaron a situar su valor de salida en 3 millones de dólares, antes de cerrarse la operación actual.
Actualmente, el cantante reside en Malibú, California, en una extensa propiedad en la que pasa largos periodos realizando dos de sus grandes pasiones: componer y pintar. Debido a su búsqueda de privacidad, el complejo cuenta con un acceso restringido, velado por un equipo de seguridad. A pesar de haber cumplido 85 años, el músico se mantiene activo en los escenarios y se encuentra inmerso en su gira Long Hot Summer Tour '26, que recorre diversos anfiteatros de Estados Unidos antes de dar el salto a sus conciertos programados en Europa de cara al próximo otoño.
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