Un insólito incidente relacionado con el consumo de sustancias ilícitas ha situado a Chris Sails en el punto de mira, después de que este popular youtuber y músico estadounidense acabara, presuntamente, detenido al determinarse que había engañado a las autoridades alertando de una supuesta situación de emergencia que involucraba a sus hijos.
En concreto, Sails, que posteriormente reconoció haber consumido unos sospechosos 'brownies' con posibles efectos alucinógenos, denunció a la Policía que sus hijos habían supuestamente sufrido una caída en un lago situado detrás de su casa. A falta de mayores detalles, las autoridades emprendieron una investigación en la que se descubrió que los menores se encontraban en perfecto estado y que, en tal sentido, el hombre había presentado una denuncia falsa, por lo que procedieron a su arresto.
La cronológica de este extraño suceso ocurrido en Texas se remonta al pasado 16 de agosto cuando, tal y como recogió TMZ, la Oficina del Sheriff del Condado de Waller recibió avisos por parte de algunos testigos que denunciaban la presunta conducta errática de un hombre, que corría y saltaba sobre los vehículos de los residentes de la zona.
Al llegar al lugar de los hechos, los agentes localizaron al hombre en cuestión, identificado como Chris Sails, sentado en la calzada al lado de un poste de luz y, aparentemente, rezando. No obstante, pocos minutos después comenzó a revolcarse en plena calle, lo que acabó provocando la intervención de las autoridades y su posterior detención.
Fue entonces, durante el interrogatorio, cuando Sails cambió el rumbo de los acontecimientos al alertar a los agentes de que sus hijos habían caído supuestamente a un lago próximo a su domicilio, una versión que posteriormente sería desmentida. Y es que, tras activarse una operación de búsqueda y rescate, finalmente se comprobó que los menores se encontraban bien en casa de otros familiares.
Este hallazgo derivó en una segunda detención de Chris Sails el día 17 de agosto, esta vez acusado de la presunta comisión de un delito menor relacionado con la aportación de información falsa a las autoridades. A pesar de todo, el youtuber, que supera los 750.000 seguidores en Instagram, fue puesto en libertad después de pagar la fianza correspondiente.
A través de sus redes sociales, el influencer estadounidense emitió más tarde un comunicado en el que contaba su versión de los hechos, aunque él mismo reconocía que no recordaba cómo se desencadenaron los acontecimientos. "No sé qué pasó, sinceramente. Todo lo que sé es que estaba celebrando una fiesta, comimos brownies, y lo siguiente que recuerdo es que estaba fuera gritando", explicó él, asegurando que ni siquiera tenía constancia de haber interactuado con los agentes.


