Al príncipe Jorge, primogénito de los príncipes de Gales y segundo en la línea de sucesión al trono, le fascinan los aviones. Hace un par de años incluso recibió una lección privada de vuelo en el aeródromo de White Waltham mientras sus padres seguían desde tierra los avances de su hijo en el aire.
A pocas semanas de cumplir los 13 años, el joven realizó junto a su madre una visita en la base aérea RAF Coningsby, en Lincolnshire, que se ha mantenido en secreto hasta hoy. Para conmemorar el Día de las Fuerzas Armadas, el palacio de Kensington ha difundido a través de las redes sociales un vídeo que resume la presencia de ambos en esta base de la RAF, donde trabajan casi 3.000 personas y que posee una de las dos estaciones de alerta de reacción rápida que protegen el espacio aéreo británico.
Kate Middleton, que es comodoro en la Real Fuerza Aérea de la base desde 2023, y Jorge recorrieron las instalaciones, donde se encuentran dos escuadrones de caza en activo, la flota que emplea la escuadra conmemorativa de la Batalla de Inglaterra y el centro principal de instrucción de pilotos del caza Typhoon de la Real Fuerza Aérea británica.
En el vídeo, se aprecia cómo ha crecido el mayor de los hijos de los príncipes de Gales, que casi alcanza los 1,75 metros de su madre. Las imágenes también muestran cómo el joven se instala en la cabina de un mítico Supermarine Spitfire de la Batalla de Inglaterra, el caza británico monoplaza que se convirtió en un símbolo de libertad durante la ofensiva nazi sobre cielo británico en 1940.
El príncipe Jorge también aprovechó la visita para subirse a un Typhoon actual, que puede alcanzar una velocidad máxima de unos 2.124 kilómetros por hora.
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