Sarah Ferguson encontró refugio en el chalet suizo de su expareja Paddy McNally durante los últimos meses, según ha publicado The Sun. El empresario y antiguo representante del mundo del automovilismo, fallecido esta semana a los 88 años tras una larga enfermedad, puso a disposición de la exduquesa de York su residencia de Verbier, una exclusiva propiedad valorada en varios millones de euros.
La amistad entre Ferguson, de 66 años, y McNally se remontaba a más de cuatro décadas. Ambos mantuvieron una relación sentimental entre 1982 y 1985, poco antes de que ella contrajera matrimonio con el entonces príncipe Andrés. Según una fuente citada por The Sun, el empresario “siempre cuidó de Sarah y, en algunos momentos de las últimas cuatro décadas, ella necesitó mucho apoyo”. La misma persona añadió que “nunca la abandonó y, hasta sus últimos días, le permitió encontrar un refugio seguro en su casa de Verbier”.
Sarah Ferguson en una imagen de archivo. AFPLa noticia llega poco después de que Hello! confirmara el fallecimiento de McNally, apenas dos meses después de la muerte repentina de su hijo Sean en Escocia. El empresario era propietario del chalet Les Gais Lutins, una lujosa residencia de ocho habitaciones que alcanzó notoriedad durante los años ochenta por las numerosas celebraciones que acogía y por convertirse en punto de encuentro de personalidades del deporte y la alta sociedad.
La situación personal de Ferguson ha cobrado especial relevancia en los últimos meses. Tras abandonar el Royal Lodge, la residencia que compartía con el expríncipe Andrés pese a su divorcio en 1996, diversos medios estadounidenses aseguraron que la duquesa había estado alojándose temporalmente en casas de amigos. People sostiene además que permanece fuera del Reino Unido, manteniendo un perfil discreto mientras continúa en contacto con sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia, esta última embarazada de su tercer hijo junto a Jack Brooksbank.
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El contexto coincide con la investigación que afecta al príncipe Andrés por su relación con Jeffrey Epstein. El exduque de York fue detenido el pasado mes de febrero y permanece apartado de la vida pública mientras se desarrolla el procedimiento judicial.
En paralelo, documentos difundidos este año por el Departamento de Justicia de Estados Unidos incluyen correos electrónicos intercambiados entre Sarah Ferguson y Jeffrey Epstein entre 2009 y 2011. En esos mensajes, publicados por las autoridades como parte de la documentación del caso, la exduquesa empleaba expresiones de afecto hacia el financiero, llegando a afirmar en varias ocasiones que ambos “deberían casarse” y describiéndolo como “el hermano que siempre había deseado”. Aunque eso no implica la existencia de acusaciones penales contra ella, la publicación de estos correos ha vuelto a situar a Ferguson en el foco mediático.
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