El escritor, guionista y periodista asturiano Pepe Colubi ha revelado este domingo que sufre la enfermedad de Párkinson desde hace dos años y que hasta ahora lo ha mantenido en su círculo más íntimo.
Colubi ha hablado este domingo en el programa Julia en la Onda de Onda Cero, del que es colaborador. "En cierta manera, es salir del armario", ha dicho el cómico asturiano.
El escritor ha explicado cómo conoció que sufría la enfermedad. Los síntomas se manifestaron tres años antes del diagnóstico, que tuvo lugar el 5 de abril de 2024. Eran cansancio generalizado y cambios en la tensión, que en un principio se achacaron al estrés.
Tras una bursitis en un codo, el traumatólogo le detectó un temblor en un dedo de la mano derecha. "Mi padre había tenido párkinson, así que le pregunté al traumatólogo y me dijo que no era por el tratamiento por la bursitis, que fuera al neurólogo", explica Colubi, de 60 años.
"Me entró prisa y fui a uno, que me hizo una exploración física y me dijo: 'Tienes párkinson'. Me quedé planchado, pero gracias a que yo había vivido con el párkinson de mi padre durante muchos años, no era una palabra a la que tuviera miedo", asegura el escritor.
Ahora está medicándose: "Está funcionando todo lo razonablemente bien", dice el escritor, que explica que ahora debe vigilar efectos adversos como mareos ortostáticos, el cansancio y la rigidez: "Son muchas pastillas y un encaje de bolillos", dice.
Sobre por qué no dijo nada, Colubi asegura: "No me salió decirlo antes porque hay esa paranoia que tienes con la sobreobservación, que alguien te analice sabiendo que tienes párkinson".
"Es una reacción humana, pero incómoda porque ves que ponen cara de mirar más. Pero esto va a cambiar mi relación con la enfermedad, ya que hasta ahora era una cosa más oculta y ahora va a ser conocida", dice.
"Es una manera de compartirlo distinto, me quita presión", agrega y asegura que esto "es un trago que pasar durante un día, una semana, un mes de gente preguntando, pero esto irá a menos, se irá normalizando y me quita presión".
Como buen comediante, apela también al sentido del humor, algo que aprendió de su padre: "El párkinson era uno más en casa y no era invalidante. Él lo llevaba con sentido del humor, que es clave en esto: un buen ánimo. Vivir el momento se convierte en obligatorio", concluye.




