La guerra judicial entre Omar Montes y Rocío Muñoz vivió un nuevo capítulo este martes en los juzgados, donde se celebró el acto de conciliación previo al juicio, después de que el cantante presentara una querella por injurias y calumnias en la que reclama 500.000 euros.
El artista de Pan Bendito llegaba sonriente, aunque sin ocultar su indignación por las acusaciones que ha recibido. "Esta mujer me va a meter preso una persona a la que conozco de dos veces", ha señalado con incredulidad en unas imágenes que recogía Y ahora Sonsoles.
"Yo vengo con mi mejor cara, vengo feliz, pero estoy destrozado. Puedo hacer bromas, pero tanto como denunciarme o decir que he intentado secuestrar al niño con mis amigos en el hospital... Hombre, pues ya me jode", sostenía el artista.
Por su parte, la empresaria sostenía ante los medios que sigue con miedo y que prefiere que el cantante no se acerque a su supuesto hijo, aunque le acusa de no haber hecho intención de hacerlo.
"La verdad es que, como con este señor yo ya no tengo nada... Es como una persona que cruza por ahí. Entonces soy cuidadosa", sostenía la empresaria ante los micrófonos de Europa Press.


