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Michael J. Fox reivindica la investigación del párkinson tras recibir uno de los mayores premios a la ciencia médica

Michael J. Fox reivindica la investigación del párkinson tras recibir uno de los mayores premios a la ciencia médica

El actor y activista Michael J. Fox, distinguido esta semana con el Premio Lasker-Bloomberg de Servicio Público 2026, reivindicó la necesidad de seguir impulsando la investigación sobre el párkinson y defendió que los avances científicos de los últimos años acercan nuevas oportunidades para los pacientes.

Así lo hizo en una conversación publicada por la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS), órgano de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

Diagnosticado de párkinson en 1991, cuando tenía 29 años y se encontraba en pleno ascenso en Hollywood, Fox explicó que durante años ocultó la enfermedad mientras intentaba mantener su carrera profesional, hasta que decidió hacer público su diagnóstico y utilizar su notoriedad para dar visibilidad a una comunidad de pacientes que consideraba infrarrepresentada.

A raíz de ese proceso nació la Michael J. Fox Foundation for Parkinson's Research, hoy considerada la mayor entidad sin ánimo de lucro dedicada a financiar investigación sobre esta enfermedad. Según recuerda la conversación en PNAS, la organización ha recaudado más de 3.000 millones de dólares desde su creación en el 2000 y se ha convertido en uno de los principales motores mundiales de la investigación sobre el párkinson.

Junto a la directora ejecutiva de la fundación, Deborah W. Brooks, Fox repasó algunos de los principales logros de la organización, entre ellos el lanzamiento de la iniciativa Parkinson's Precision Medicine Initiative (PPMI), un estudio que sigue a miles de personas para comprender mejor el inicio y la progresión de la enfermedad e identificar biomarcadores útiles para los ensayos clínicos.

La fundación destaca especialmente el desarrollo de una prueba capaz de detectar formas anómalas de alfa-sinucleína en el líquido cefalorraquídeo antes de la aparición de síntomas, un avance que ha proporcionado uno de los biomarcadores más precisos disponibles hasta la fecha para esta enfermedad neurodegenerativa.

Durante la conversación, Fox atribuyó su optimismo a una combinación de resiliencia personal y compromiso con los pacientes: "No tenemos otra agenda que curar el párkinson y encontrar tratamientos que mejoren la calidad de vida de los pacientes mientras llegamos a la respuesta definitiva".

Por su parte, Brooks sostuvo que uno de los cambios más importantes impulsados por la fundación fue desplazar el enfoque de la investigación "desde el tratamiento exclusivo de los síntomas hacia el conocimiento de los mecanismos biológicos de la enfermedad".

La entrevista también abordó la financiación científica en Estados Unidos. Ambos advierten en esa entrevista de que la investigación biomédica atraviesa un momento complejo y reclaman una mayor implicación de las administraciones públicas. Según Brooks, alrededor de 1,2 millones de estadounidenses padecen párkinson, se registran más de 90.000 nuevos diagnósticos cada año y la carga económica de la enfermedad supera los 82.000 millones de dólares anuales.

Esfuerzo conjunto

Fox consideró que el reconocimiento recibido con el Premio Lasker-Bloomberg tiene un significado especial porque pone en valor el esfuerzo conjunto de investigadores, médicos, pacientes y familiares para acelerar la búsqueda de tratamientos y, eventualmente, una cura para la enfermedad.

"Los ganadores del Lasker son solucionadores de problemas por excelencia y muestran lo que la ciencia puede lograr cuando mantiene la vista puesta en el objetivo", concluyó el actor en la conversación publicada por PNAS.

Según el jurado, el principal legado de Fox no radica únicamente en los fondos recaudados para investigar la enfermedad, sino en haber promovido una nueva forma de hacer ciencia, basada en la colaboración entre investigadores, médicos, pacientes, empresas farmacéuticas y administraciones públicas. Este enfoque contribuyó a acelerar estudios sobre las causas del párkinson, la identificación de biomarcadores y el desarrollo de potenciales tratamientos.

Por su parte, la Lasker Foundation destacó que Michael J. Fox convirtió su notoriedad pública en una herramienta para transformar la investigación sobre el párkinson. Según la institución, ayudó a dar visibilidad a una enfermedad a menudo estigmatizada y colabora activamente para acelerar el desarrollo de tratamientos y una futura cura. El premio reconoce especialmente su capacidad para dar voz a los pacientes e impulsar una auténtica "revolución" en el campo de la investigación de esta enfermedad.

Los galardones, considerados unos de los reconocimientos más prestigiosos de la biomedicina y conocidos en ocasiones como los 'Nobel estadounidenses' fueron creados en 1945 por Albert y Mary Lasker, y distinguen cada año contribuciones excepcionales a la ciencia médica, la investigación clínica y el servicio público sanitario.

Información compartida por Alberta Drama.

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