Madonna ya es propietaria de la casa de Angelina Jolie. Y no es que ahora se haya convertido en su casera, sino que ha comprado la mansión que la actriz tenía a la venta en Los Ángeles.
La intérprete sacó al mercado su residencia en el barrio Los Feliz de Los Ángeles, una casa que anteriormente perteneció al director de cine Cecil B. DeMille (Sansón y Dalila, Sunset Boulevard) y que ella compró en 2017, cuando se separó de Brad Pitt, por 24,5 millones de dólares, según The Wall Street Journal.
Finalmente, ha sido la 'Reina del Pop' quien ha adquirido esta casa, cuya transacción ha cerrado por 22 millones de dólares (unos 19,5 millones de euros), siete menos de lo que pedía Angelina Jolie.
Aun así, que haya tenido lugar ahora la venta de esta mansión en la que vivía con sus hijos no es casualidad, ya que sus hijos más pequeños, los mellizos Knox Léon y Vivienne Marcheline, cumplieron 18 años este mismo año. Y es que ella ya confesó que seguía en Los Ángeles solamente por distintos asuntos de su divorcio.
Ahora ya puede mudarse al extranjero, como quería, después de que Madonna haya comprado la vivienda. Y de un modo muy particular, de hecho, pues cerró la compra sin ver la mansión, ya que no pudo ir personalmente por problemas de agenda y, en su lugar, mandó a su equipo de confianza para grabarle un vídeo.
La finca ocupa un terreno de 8.093 metros cuadrados, con una casa de 1.021 metros cuadrados habitables. La vivienda cuenta con seis dormitorios, diez baños completos y vistas a las colinas de Hollywood y al Observatorio Griffith, donde se rodó La La Land.
Fue construida en 1913 y, tres años después, el director Cecil B. DeMille la compró. Y, en 1920, compró también el terreno vecino, el que fuera el antiguo hogar de Charlie Chaplin.


