La princesa Lalla Salma, la exmujer del rey Mohamed VI de Marruecos que mantiene un perfil público muy bajo desde su divorcio, reapareció durante unos días de descanso estival en la isla italiana de Capri junto a sus dos hijos, el príncipe heredero Mulay Hasán y la princesa Lalla Khadija, señal de que continúa desempeñando un papel esencial en la vida de los jóvenes, al contrario de lo que se publicó años atrás.
Unas imágenes muy poco frecuentes de Salma junto a su hijo fueron publicadas en un largo vídeo de la cuenta de Youtube @madeincapri, y muestran a ambos paseando por las calles de la isla italiana durante una jornada distendida a la salida de un restaurante. El príncipe, vestido con camisa y con las manos en los bolsillos, luce un bigote incipiente, mientras que su madre lleva un vestido largo verde lima de escote halter y melena suelta.
Esta fue una de las escasas ocasiones en las que la ingeniera informática, antigua princesa consorte de Marruecos, ha sido vista en público desde que desapareció de la vida oficial del país en el 2018 tras su divorcio, que nunca ha sido confirmado por fuentes oficiales ni prensa marroquí.
Su estancia en Italia se prolongó durante cerca de dos semanas y concluyó en torno al 15 de julio. Según la prensa italiana, la familia se alojó entre hoteles de lujo y villas privadas, disfrutó de jornadas de compras, restaurantes, excursiones y paseos en barco antes de abandonar la isla a bordo del yate Snav Polaris. Unas vacaciones discretas que han vuelto a situar el foco sobre una de las figuras más enigmáticas de la realeza.
Mulay Hasán gana protagonismo en la corte alauí mientras su madre sigue sumida en el ostracismo tras el divorcio
El último viaje de Salma y sus hijos del que hubo noticia fue hace dos años en la isla griega de Mykonos, pero este año la familia ha preferido Italia, como ya habían elegido en el pasado.
Lalla Salma ya no ostenta un papel oficial dentro de la casa real alauí, y de su actividad en ocho años solo ha trascendido una participación en un acto público en Marruecos en septiembre del 2025. La princesa visitó el Hospital Universitario Hassan II de Fez como presidenta de la Fundación Lalla Salma de lucha contra el cáncer. Allí recorrió el espacio Dar Al-Hayat, destinado a acoger a pacientes y familiares desplazados desde distintas regiones del país, visitó las unidades de hematología y oncología y entregó regalos a niños enfermos de cáncer, retomando así una causa con la que siempre estuvo estrechamente vinculada. La visita despertó un enorme interés porque se desarrolló con absoluta discreción. No hubo periodistas ni imágenes oficiales. Muchos interpretaron el gesto como una posible señal de regreso a la actividad pública, pero no fue así.
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Mientras tanto, quien continúa ganando protagonismo es Mulay Hasán. A sus 23 años, el heredero al trono se ha convertido en el principal apoyo institucional de Mohamed VI y participa habitualmente en los actos de mayor relevancia del reino.
El príncipe también ha cultivado una imagen de firmeza y disciplina. Estudia Ciencias Económicas y Sociales en la Universidad Politécnica Mohamed VI y entre sus aficiones están el fútbol, el baloncesto, la equitación y la aviación. El creciente peso institucional de Moulay Hassan coincide con las recurrentes especulaciones sobre el estado de salud de Mohamed VI. Ese contexto ha acelerado la proyección pública del heredero, llamado a desempeñar un papel cada vez más relevante en el país.
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