Ser hijo de una de las supermodelos más famosas de todos los tiempos situó a Presley Gerber desde muy joven bajo los focos. Sin embargo, detrás del apellido y de la imagen de una familia estrechamente vinculada al mundo de la moda había una realidad mucho más difícil que decidió compartir a través de sus redes sociales durante sus últimos años de vida: una batalla contra los problemas de salud mental y las adicciones.
Una realidad que ahora cobra una dimensión especialmente dolorosa tras conocerse su muerte a los 27 años. Según avanzó TMZ, el hijo mayor de Cindy Crawford y del empresario Rande Gerber falleció este domingo 20 de septiembre, mientras se encontraba ingresado en un centro de rehabilitación de Los Ángeles.
Presley Gerber junto a su hermana Kaia Gerber y sus padres, Cindy Crawford y Rande Gerber, en el estreno de una película en 2016GTRESSu historia no fue la de una recuperación sencilla ni lineal. Presley hablaba de la salud mental como un trabajo constante, una lucha que no terminaba cuando llegaba un periodo de estabilidad. “Es un trabajo de 24 horas al día, 7 días a la semana”, explicó en 2023 durante su participación en el podcast Studio 22. “Tras haber luchado contra problemas de salud mental, depresión y otras cosas que conlleva, creo que tanto si ayudo a una persona como a cien a salir de la situación en la que yo estuve en un momento de mi vida, eso es todo lo que necesito hacer”, aseguró entonces.
Con ese propósito llegó a convertir sus redes sociales en un espacio en el que hablaba de las dificultades que encontraba en su propio camino. Su iniciativa Mental Health Mondays buscaba precisamente abrir conversaciones sobre cuestiones que, como él mismo explicaba, muchas personas esconden. “No estás solo, porque así es como me siento yo la mayor parte del tiempo”, llegó a decir en uno de esos vídeos, en los que reconocía que también esperaba encontrar a alguien que pudiera ayudarle a él.
Presley Gerber en una imagen de archivo en el año 2024Chris Pizzello / Ap-LaPresseFue en diciembre del pasado año cuando decidió hablar abiertamente con sus seguidores sobre el difícil momento que estaba atravesando y sobre las dudas que le suscitaba el tratamiento que estaba siguiendo. “Me dan miedo los medicamentos que necesito”, reconoció entonces, antes de relatar la complejidad de su situación. Según explicó, había pasado por 15 psiquiatras y sentía que necesitaba más orientación para manejar un tratamiento que, de acuerdo con su propio relato, incluía buprenorfina, Xanax y Valium. “Los doctores me han dicho muchas cosas diferentes, así que da miedo. Pero espero que con su información y la mía, y con la ayuda de Dios, podamos salir adelante”, aseguró.
Al mismo tiempo, trataba de introducir cambios en su día a día que le ayudasen a sentirse mejor: había dejado el alcohol, hacía ejercicio y procuraba alejarse de determinados ambientes y personas, incluso aunque fueran personas a las que quería.
Parte de ese proceso también tenía que ver con recuperar una faceta de sí mismo que había quedado atrás. Presley recordaba una infancia especialmente ligada al deporte y al mar, en la que practicaba fútbol, béisbol y baloncesto y, más adelante, descubrió el surf, el waterpolo y la natación. Llegó a contar que algunos días podía pasar hasta diez horas dentro del agua. “Cuanta menos actividad física había en mi vida y, especialmente en mi caso, cuanto menos contacto tenía con el océano, más medicación tuve que ir incorporando a mi vida”, explicó.
Presley Gerber en una imágenes que compartió en Instagram.
RedesSu vida había empezado a cambiar cuando tenía alrededor de 14 años y su carrera como modelo comenzó a despegar. Fue a los 15 cuando firmó con IMG Models, una de las agencias más importantes del sector, y empezó a dar sus primeros pasos profesionales en una industria que conocía bien desde niño gracias a su madre. Poco después llegaron sus primeros trabajos y desfiles, entre ellos su debut para Moschino, mientras su nombre comenzaba a hacerse un hueco dentro de la moda. Aquella etapa coincidió también con el comienzo de una vida muy distinta a la que había llevado hasta entonces. Los trabajos, los viajes y la exposición pública pasaron a formar parte de su rutina mientras todavía era adolescente.
Sus problemas con las adicciones, sin embargo, venían de lejos. En enero de 2019, cuando tenía 19 años, fue detenido por conducir bajo los efectos del alcohol. Posteriormente tuvo que cumplir tres años de libertad condicional, realizar dos días de servicios comunitarios y completar un programa de rehabilitación. Un año después volvió a llamar la atención por otro motivo cuando apareció con un tatuaje en la mejilla derecha en el que podía leerse misunderstood, “incomprendido”. “Pone 'incomprendido' porque así es como me he sentido durante toda mi vida”, explicó entonces. Con el tiempo, aquel tatuaje desapareció.
Presley Gerber junto a sus padres Cindy Crawford y Rande Gerber Jordan Strauss / Ap-LaPresseEn los últimos meses, Presley siguió probando distintas vías para superar sus problemas de adicción y recuperar la estabilidad que llevaba tiempo buscando. En marzo, compartió a través de sus redes sociales algunas imágenes de su experiencia en México antes de someterse a un tratamiento con ibogaína, una sustancia psicodélica cuyo posible uso frente a las adicciones ha sido objeto de estudio, aunque no está autorizada como tratamiento en Estados Unidos. Él mismo reconoció que estaba “absolutamente aterrorizado” antes de enfrentarse a aquel proceso.
“Me enfrenté a aquello de lo que había estado huyendo y, en medio de todo, empecé a reencontrarme conmigo mismo”, escribió entonces. Sus palabras mostraban que seguía afrontando la recuperación como un proceso en el que todavía tenía mucho camino por recorrer y en el que trataba de recuperar el control sobre su vida. En aquella misma publicación expresó también su deseo de que aquella experiencia fuese la última vez que tuviera que enfrentarse a una situación semejante: “Estoy rezando para que sea la última vez que tenga que volver”, admitió.
Su familia celebró entonces aquel nuevo intento por salir adelante. Cindy Crawford respondió a su hijo: “¡Eres un guerrero! ¡Atravesaste el fuego para encontrarte a ti mismo! ¡Estoy muy orgullosa!”. Kaia, por su parte, escribió: “Ese es mi hermano, estoy muy orgullosa”. No era la primera vez que su madre utilizaba las redes sociales para recordarle que no estaba solo. Después de una de sus confesiones sobre sus dificultades, la modelo le había dejado otro mensaje especialmente significativo: “Presley, te queremos y no estás solo”.

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Precisamente fue su hermana, Kaia Gerber, quien, apenas unas semanas antes de su muerte, puso palabras al impacto que aquella situación había tenido dentro de la familia. En una entrevista con Vogue habló de la adicción a la que estaba intentando hacer frente Presley durante más de una década. “Cuando algo así sucede en una familia, afecta a todos”, explicó Kaia, que también puso en valor la decisión de no esconder sus dificultades. “Ahora tenemos a este gran ejemplo, mi hermano, que dice: ‘Voy a ser muy humano con todos’”.
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