La actriz Jamie Lee Curtis hizo un emotivo discurso de despedida de su colega Rob Reiner en la gala de los Emmy celebrada en Los Angeles la noche del lunes. Él y su esposa Michele Reiner, ambos reconocidos en el mundo de Hollywood, fueron presuntamente asesinados en su hogar por su propio hijo.
Solo unas horas después de esa despedida de la amiga, la fiscalía de Los Angeles anunció que no buscará la pena de muerte contra Nick Reiner, después de consultar con los familiares de las víctimas.
El fiscal del distrito de la ciudd californiana, Nathan Hochman, afirmó que él y los acusadores públicos de su oficina estudiaron los factores agravantes y atenuantes, así como los deseos de la familia, antes de llegar a su conclusión.
“Después de una revisión cuidadosa y exhaustiva de todos estos factores, la fiscalía del distrito no solicitará la pena de muerte en este caso”, declaró Hochman a los periodistas ante un tribunal del centro de Los Ángeles. “Eso significa que la pena máxima a la que se enfrentará Reiner en el juicio será de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional”, aclaró.
Hochman no desveló qué castigo había solicitado la familia, aunque ambos fallecidos eran conocidos defensores de la abolición de la pena de muerte. “Hablamos con los hermanos de Nick Reiner y dejaron muy clara su postura”, insistió el fiscal jefe. “Tuvimos en cuenta sus opiniones a la hora de decidir finalmente no solicitar la pena de muerte”, recalcó.
Reiner, de 33 años, está acusado de asesinar a su padre, el célebre director y actor Rob Reiner, y a su madre, la fotógrafa y productora Michele Singer Reiner, hace nueve meses.
El hijo menor de los Reiner fue imputado por un doble asesinato en primer grado por el apuñalamiento mortal de sus padres en diciembre de 2025, dentro de su casa de Los Ángeles. Una masajista había acudido al domicilio de la familia Reiner para una cita programada, pero nadie respondió a la puerta ese 14 de diciembre.
Esa mujer se puso en contacto con la hija de la pareja y vecina de Brentwood, Romy Reiner, quien acudió a la casa de sus padres y encontró el cuerpo ensangrentado de su padre. Los primeros equipos de emergencia acudieron rápidamente a la vivienda y encontraron en su interior a la madre, también muerta.
Nick Reiner fue detenido más tarde esa misma noche, después de que la policía lo viera paseando cerca de la Universidad del Sur de California, a unos 21 kilómetros de la escena del crimen. En su comparecencia ante el tribunal, Nick se declaró no culpable con los agravantes de acecho o emboscada.
Personas próximas a la familia explicaron que el menor de los Reiner podía ser volátil y que durante años tuvo problemas de adicción a las drogas, a pesar de los reiterados esfuerzos de sus padres por conseguirle tratamiento. Recordaron además que e reuniones familiares reaccionaba ocn ira y que discutió con su padre en una fiesta navideñas poco antes del doble crimen.
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