Susana Molina se ha convertido en el centro de todas las miradas tras su última publicación. La influencer compartió un vídeo mostrando los pantalones que le habían regalado recientemente. Sin embargo, lo que no se habría imaginado sería la cantidad de mensajes negativos que recibiría por ello.
Todo comenzó con una simple broma. "Subí el otro día un vídeo haciendo zoom a mi culo, un poco en broma, diciendo que me habían mandado unos leggings que me hacían un culazo", comenzó a explicar a través de las historias temporales de su perfil de Instagram.
Pero en lugar de atraer a su público habitual, la grabación acabó recibiendo visitas de personas completamente ajenas a su contenido. "La cantidad de mensajes que he recibido de taberneros... increíble", lamentó. "Yo pensaba que no tenía ese tipo de seguidores", confesó.
Porque, en lugar de centrarse en la ropa que promocionaba, algunos comentarios solo destacaron su cuerpo de manera despectiva. Así, debido al malestar que le provocó, finalmente decidió que lo mejor sería eliminar la publicación de su perfil. Sin embargo, lo más llamativo es que ella no ha sido la única víctima de este acoso cibernético.
"Hace poco una compañera me comentó que a ella le pasaba mucho porque tiene mucho pecho. Cuando se ponía camisetas estrechas, todo el rato le ponían comentarios", aseguró muy decepcionada. Porque, a pesar de conocer otros casos, no se esperaba que ella misma lo fuera a vivir en persona.
De hecho, para Susana fue un duro golpe descubrir el comportamiento de algunos de sus fans. "Estaban escondidos. Me dejaron unos comentarios...", aseguró, aún muy sorprendida y decepcionada. Por ello, la influencer avisó a sus fans de que, en un futuro, no volverá a hacer este tipo de contenido y pidió respeto a sus fans.




