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La carta de despedida del actor Arnaud Denis antes de someterse a la eutanasia: "Están a años luz de imaginar mi sufrimiento"

La carta de despedida del actor Arnaud Denis antes de someterse a la eutanasia: "Están a años luz de imaginar mi sufrimiento"

El actor Arnaud Denis, conocido por su papel en la película Yves Saint Laurent, falleció este 23 de septiembre tras someterse a la eutanasia en Bélgica. El intérprete ha querido dejar una carta de despedida en sus redes sociales después de tres años de sufrimiento tras sufrir complicaciones por la implantación de una prótesis de hernia.

En su carta, publicada en Facebook, ha confesado que "terminó con el maltrato médico", denunciando su situación médica durante los últimos tres años. "No le agradezco a la APHP haberme abandonado a mis múltiples y degradantes sufrimientos durante tres años de deterioro continuo de mi estado general, a pesar de mis esfuerzos. No se lo agradezco, dado que había perdido 17 kilos en tres meses, ya que no podía alimentarme por falta de motilidad intestinal", escribió.

Asimismo, ha recalcado que los médicos nunca se preocuparon por su enfermedad y sus dolores constantes hasta que la situación se agravó. "Acudí a urgencias doce veces en un año. Al principio me decían: 'No tiene nada'. Y cuando ya no podía caminar, un día me dijeron: 'Sí, pero ahora es algo crónico; no hay nada que hacer. Váyase a casa", confesó.

El actor ha denunciado un trato de "deshumanización", asegurando que la sanidad francesa "le abandonó por completo". "Ni siquiera tuve acceso a cuidados paliativos en Francia, a pesar de haberlos solicitado, encontrándome reducido a un estado de postración absoluta. Alguien no hizo su trabajo a tiempo y, después, ya era demasiado tarde (…) Me hablaban como si fuera un animal o un niño, cuando lo único que yo pedía era ayuda", recalcó.

Su caso, asegura, se convertirá en uno más y no habrá ningún tipo de responsabilidad sobre los médicos. "No tengo nada que agradecer a la justicia francesa, que sin duda archivará el caso sin más trámite y no establecerá ningún vínculo de causalidad, a pesar de que yo gozaba de perfecta salud antes de esa intervención", afirmó.

Sobre su decisión de someterse a la eutanasia, ha pedido que nadie juzgue su sufrimiento. "En cuanto a aquellos que se atrevan a juzgar mi decisión de marcharme con la poca dignidad física y moral que me queda, se lo prohíbo. Están a años luz de imaginar el sufrimiento físico y neurológico permanente que provoca esta enfermedad (…) He resistido, a toda costa, tres años de sufrimiento atroz. Ahora bajo los brazos. Es mi derecho", confesó.

Asimismo, ha admitido que su país le "ha decepcionado hasta el final". "Mi país me ha decepcionado hasta el final: se niegan a tratarme, pero también a ayudarme a morir. El mensaje que transmiten los médicos es: 'Muérase en casa a fuego lento, pero sin molestarnos’ (…) La eutanasia no es una 'elección terrible", recalcó.

Esta despedida pública, insiste, no es para dar pena; la escribió ya sabiendo cuál era su final. "La lástima no me sirve de nada. No lo hago para llamar la atención sobre mí mismo. Yo era el hombre más feliz del mundo antes de caer gravemente enfermo", declaró.

Por último, ha querido lanzar un último mensaje a las personas que le han desacreditado y han minimizado su dolor. "El sistema está diseñado así. Peor para quienes no quieran comprender. Están aquellos que lo viven en carne propia; ellos sí lo saben", concluyó.

Información compartida por Alberta Drama.

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