Seis años después de pasar por el altar, Julia Garner y Mark Foster han decidido romper su matrimonio de forma definitiva, tal y como ha desvelado la revista People. La actriz ganadora del Emmy y el líder de Foster the People siempre han mantenido una vida privada en un segundo plano, alejando su rutina diaria de los focos para que su relación no se viese afectada, por lo que esta ruptura está de igual manera rodeada de absoluta discreción.
El citado medio se ha puesto en contacto con los representantes de ambos, aunque no han logrado respuesta por el momento. Un silencio que Garner y Foster han querido adoptar por igual, al evitar realizar ninguna declaración pública tanto en la prensa como en sus redes sociales.
Julia Garner con su Globo de Oro por su trabajo en 'Ozark'AFPPese a que esta separación ha pillado por sorpresa a muchos de sus seguidores, hacía semanas que rondaban especulaciones por las últimas apariciones de la actriz. Tanto en París como en Los Ángeles, la intérprete de Ozark y Weapons decidió dejarse ver sin su anillo de boda, una joya de la que no se había desprendido hasta entonces.
Julia Garner y Mark Foster iniciaron su relación gracias a las redes sociales
Pese a que sus respectivas carreras los sitúan en el foco mediático, sus inicios como pareja fueron del todo íntimos. Fue en 2013 cuando se vieron por primera vez en el Festival de Sundance, donde ya pudieron vislumbrar que su conexión era más que buena. Sin embargo, tuvieron que esperar hasta 2018 para que sus caminos se cruzasen de forma definitiva.
Según ella misma contó en The Hollywood Reporter, fue gracias a Instagram como empezaron a tener contacto de nuevo. Julia Garner se dio cuenta de que estaba recibiendo 'me gustas' por parte del líder de la banda Foster the People, por lo que decidió devolverle el gesto y seguirle. Fue en ese momento cuando él se atrevió a escribirle por primera vez.
Un año después, en 2019, la pareja se comprometió en un viaje íntimo a Montana. Allí, el músico le dedicó unos versos muy personalizados antes de entregarle el anillo con el que quiso dar el gran paso. “Me leyó un poema que había escrito para mí, y cuando terminó, se arrodilló y me pidió que me casara con él”, comentó ilusionada Garner en una entrevista para Vogue.
Meses después, tuvo lugar la ceremonia íntima en el juzgado de Nueva York que los unió como marido y mujer. Pese a que tenían la capacidad para hacer una gran boda, decidieron apostar por algo tranquilo, de la misma forma que hicieron los padres de la actriz en ese mismo juzgado cuatro décadas atrás. Ahora, seis años después de aquel emotivo día, sus caminos se separan de manera definitiva poniendo fin a su historia de amor.
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