José Mota es uno de los comediantes más destacados de España. Pero, a pesar de la fama y su larga experiencia, lo cierto es que para él lo más importante es estar junto a sus seres queridos. Porque estar rodeado de gente "auténtica" es lo que enriquece su día a día.
"A mí me encanta la gente que es normal. Hay que compartir el tiempo con gente abrazable. En mi escala de valores, nada me satisface más ni me impresiona más que conocer gente que sea buena. Buena gente, personas bien amuebladas por dentro, gente con la que dé gusto estar y gente generosa", explicó en el pódcast Lo que tú digas.
Y es que, a diferencia de lo que se pueda pensar, no se puede confundir "la bondad con debilidad" porque es ahí donde se encuentra "la cúspide de la inteligencia". Por ello, algunas de las personas que más le han inspirado dentro de su profesión son Emma Thompson o Brian May, entre otros, porque para él son "persona y después personaje".
Aunque lo cierto es que también conoció personas con las que no se sentía cómodo; por ello decidió alejarse. "La vida es demasiado corta", recalcó. De hecho, la humanidad es lo más importante para él. "Lo que no puede es enturbiar tu persona o quién eres realmente", destacó. Y, por ello, es un orgullo que le paren por la calle al verle.
Y, finalmente, recordando las enseñanzas de sus padres, él siempre tuvo su apoyo. Porque, como destacó, sus padres "lo dieron todo" por él y gracias a esa forma de pensar el actor pudo crecer como persona. De hecho, cuando llegó a Madrid tenía una "maleta absolutamente vacía de valores económicos" pero con una gran ambición y mucha ilusión. Unos sentimientos que aún mantiene.


