Joan Monfort, el fotógrafo que sin proponérselo retrató el pasado y el futuro del Barcelona en una misma estampa, nunca pensó que una sesión solidaria de 2007 se convertiría en una de las imágenes más simbólicas del fútbol. Su cámara captó a un joven Lionel Messi sosteniendo y bañando a un bebé de cuatro meses: Lamine Yamal. Ahora, el destino ha vuelto a cruzar sus caminos, esta vez como rivales en la final del Mundial.
El autor del retrato ha confesado en El verano se mueve que sigue maravillado por la repercusión que ha recuperado la escena, hoy un auténtico fenómeno viral. "No me hubiese creído jamás que pudieran llegar a donde han llegado", ha reconocido sobre los protagonistas de su obra.
Durante mucho tiempo, Monfort desconocía por completo la identidad del pequeño al que el argentino sostenía. No fue hasta el 4 de julio de 2024 cuando descubrió toda la historia. Ese día, el padre de Yamal publicó la toma en su cuenta de Instagram y un compañero de profesión le hizo llegar la publicación. "Ahí empezó toda la fiesta", ha recordado.
Solo fueron 25 minutos de sesión. El tiempo justo para un calendario solidario organizado por la Fundación Barça y Unicef en el que 12 jugadores posaban junto a 12 niños en riesgo de exclusión social. Entre todos ellos, el azar emparejó al histórico número 10 del equipo blaugrana con quien años después heredaría ese mismo dorsal. "Aquí empiezan una de las mayores casualidades de toda esta historia", ha comentado Monfort.
Monfort ha asegurado no encontrar racionales argumentos para la coincidencia. "Hay algo mágico en ese momento. No hay ninguna explicación científica que te pueda decir que este chaval iba a ser futbolista, una estrella mundial, y el otro, quizás, el mejor de la historia. Sí, sí, es algo mágico, algo pasó allí que mi cámara no pudo captar".


