La boda secreta de Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo ha despertado en las últimas semanas una oleada de especulaciones sobre los detalles que rodearon el gran acontecimiento. De la millonaria pareja se esperaba un gran festejo, vestidos nupciales de lujo y un enclave a la altura. Sin embargo, la celebración de amor de Rodríguez y Ronaldo ha sido de lo más íntima y humilde.
“Hemos decidido hacerlo en el salón de nuestra casa, donde desayunamos, almorzamos y cenamos, y donde vivimos la realidad de nuestras vidas. Dentro de 30 años quiero que los niños piensen: Algo maravilloso ocurrió en esta mesa: los votos matrimoniales de nuestros padres”, ha reconocido la modelo y empresaria en una entrevista para Vogue.
En la misma entrevista, la modelo ha reconocido que para los dos resulta prioritario enseñar a sus hijos “el valor de no tener nada y de tenerlo todo”, por lo que en esta ocasión, su boda, han querido hacerlos protagonistas.
”Sé que ella es el amor de mi vida, y creo que yo también lo soy. Creo que ella piensa que yo soy el amor de su vida”, ha reconocido el futbolista en las mismas páginas.
Para la ocasión, la mediática pareja quiso hacer un guiño al inicio de su historia de amor. Vestidos de Gucci, a juego y en tonos blancos, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez homenajearon cómo se conocieron, hace ya una década, en una tienda de Gucci de Madrid. “No nos va a disfrazar. No quería que en un día tan sencillo para nosotros tuviéramos que ir vestidos de gala”, ha sentenciado la española.
Tras la ceremonia civil que tuvo lugar en casa, los recién casados y sus hijos visitaron un santuario dedicado a Nuestra Señora de Fátima donde un sacerdote bendijo su enlace. A pesar de la sencillez del gran día de la pareja, no se descarta que en un futuro próximo haya un gran festejo para celebrarlo. “En el futuro tendremos una gran boda para poder celebrarla con familiares y amigos”, aseguró Rodríguez.
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