Claudia Martínez está atravesando una auténtica nube de felicidad desde que el pasado sábado, día 29 de agosto, dio la bienvenida a Valentina, su primera hija en común con Mario González. "Ya está aquí el amor de nuestras vidas", expresaba la influencer a través de sus redes sociales, ilustrando sus palabras con una fotografía de los tres, tomada todavía desde la cama del hospital.
Esta tierna instantánea, que rápidamente recibió una oleada de reacciones de cariño y enhorabuena, marcó el inicio de una nueva e ilusionante etapa como madre primeriza para la que fuera participante de La isla de las tentaciones, un momento vital que, pese a todas las alegrías que le ha traído consigo, tampoco ha estado exento de obstáculos durante sus primeros días de postparto.
Y es que, más allá de los miedos, el cansancio y la adaptación a nuevas rutinas, Martínez también se ha encontrado de lleno con un enorme desafío en lo que respecta a la lactancia materna, que, según reveló, le estaría resultando mucho más difícil de lo que había previsto.
"Siempre he tenido mucha sensibilidad, pero lo de ahora es un dolor horrible, sumado a las heridas, que cada día van a más", explicaba Martínez a través de historias de Instagram, exponiendo las dificultades que está experimentando a la hora de dar el pecho a su hija y su dilema ante la posibilidad de abandonar la lactancia materna, pese a que continuar con ella sea su deseo.
"No sé cuánto tiempo aguantaré con ello. A ver, me dio una especie de ataque de pánico que no había sentido nunca, no sé si tiene que ver o no", relataba ella, quien habría optado por ofrecerle también biberones de leche materna extraída con sacaleches —un proceso que también le haría "mucho daño"—, combinándolos con leche de fórmula.
Así pues, y aunque no descarta tener que abandonar definitivamente la lactancia materna, la influencer sigue haciendo todo lo posible por encontrar una solución al dolor, desde recurrir a pezoneras hasta utilizar cremas, algo que, de momento, no habría funcionado. "Me voy a dar otra oportunidad", dijo, "porque las chicas me han dicho que probablemente estemos haciendo algo mal y no me quiero quedar con la espinita".
No obstante, la influencer, que se mostró preocupada por la irregularidad en la alimentación de la pequeña, señaló que estaría dispuesta a replantearse su deseo de continuar con la lactancia materna si finalmente percibe que la pequeña no termina de adaptarse. "O sea, es imposible que eso no se le transmita porque literal lloro del dolor casi todas las veces. Ella tiene que notarlo", comentó.
En este sentido, Claudia defendió la libertad de cada familia para elegir cómo alimentar a sus bebés y señaló que abandonar la lactancia materna es una alternativa tan válida como cualquier otra. "Tampoco se acaba el mundo y no seré peor madre por ello", apuntó. "Creo que cada uno sabe lo que es mejor para su bebé y para ella misma".


