Antonia Dell'Atte ha roto su silencio tras las disculpas públicas de Ana Obregón, después de que la actriz la acusara de falsificar una denuncia que presentó por malos tratos contra Alessandro Lequio en 1991. La modelo ha respondido a estas declaraciones a través de la prensa.
Dell'Atte no ha tardado en responder con una simple frase, apenas unas horas después de las declaraciones de la actriz en Instagram y, posteriormente, en Y ahora Sonsoles, poniendo fin así a años de enemistad. "He soportado 35 años de mentiras", ha asegurado a La Vanguardia.
Además, ha admitido que, por el momento y debido a cuestiones judiciales, no hablará más sobre la situación. Sin embargo, esta historia lleva años persiguiendo a la modelo, que en varias ocasiones ha denunciado públicamente los malos tratos que asegura haber sufrido por parte de Lequio.
"Cuando he llegado a los juzgados, finalmente un juez dándome la razón ha restablecido la verdad. Ahora los mismos pseudoperiodistas me llaman para pedirme disculpas y decirme que no podían hablar, cuando han sido todos cómplices de un plan diabólico que quería destruir mi persona y mi trabajo. Creo y quiero ser conocida y reconocida en España porque he luchado siempre por la dignidad de las mujeres. Fui la primera que denunció un maltrato", confesó tras ganar la denuncia.
Fue en su perfil de Instagram donde Ana Obregón compartió la carta de disculpas, en la que admitió que sus acusaciones habían provocado "un daño en el buen nombre y honor" de Dell'Atte, por lo que asumía la "inveracidad" de sus palabras contra ella.
Un día después de este gesto, Ana Obregón se sentó en el programa Y ahora Sonsoles, donde habló abiertamente sobre este movimiento. "Me habría gustado tener una vida más fácil. Ahora tengo que defenderme a mí y a mi niña. Quiero la paz que necesito para las dos", comenzó diciendo.
La televisiva aseguró que no podía más con esta situación y que se arrepentía "de corazón". "Siempre he defendido al padre de mi hijo, pero no sé cómo he podido defender cosas que eran indefendibles o por qué me han guiado tanto por el corazón", reconoció al hablar de su defensa de Lequio.
Por último, se dirigió a la italiana entre lágrimas para pedirle perdón: "Por favor, Antonia, perdóname". "Ahora hay un antes y un después. No sé cómo explicarlo, pero ha llegado un momento en el que me he cansado emocionalmente", afirmó.

