Con Anabel Pantoja ya en Sevilla, era cuestión de tiempo que las cámaras volvieran a seguirle la pista. La influencer, inmersa en sus obligaciones como madre, se dirigía a recoger a su hija del centro infantil cuando varios periodistas aprovecharon el momento para intentar hablar con ella, una presencia que no le agradó demasiado.
Las imágenes mostradas en El verano se mueve han recogido el instante en el que la sobrina de Isabel Pantoja reprochaba a la prensa la proximidad de las cámaras a su domicilio.
Contrariada, recordaba a los reporteros que se hallaban "a menos de 100 metros" de su casa, cercanía que consideraba excesiva por las pistas que las imágenes podían ofrecer sobre su lugar de residencia.
María Lopez, una de las informadoras presentes, restaba importancia a sus temores asegurándole que no iba "a salir la puerta". Para Anabel, sin embargo, ocultar el portal no resolvía del todo la cuestión: "Ya, pero salen los negocios y la gente ubica".
Con el carrito por delante, Anabel proseguía su camino y explicaba que se dirigía en busca de su pequeña. Cuando la profesional sugería seguir el trayecto junto a ella, Pantoja frenaba rápidamente la posibilidad: "¡No, no! No me vais a acompañar a la guardería".
"Yo no voy a hablar nada, chicos. Yo entiendo que me tengáis que preguntar, pero no voy a hablar nada y yendo para la guardería de mi hija voy a hablar menos", sentenciaba la andaluza.




